Pequeñas acciones que hacen una gran diferencia
La autonomía se construye todos los días, a través de pequeños aprendizajes que permiten a cada persona desenvolverse con mayor seguridad e independencia.
En Fundación Margarita Tejada, estos aprendizajes forman parte del trabajo diario, donde acompañamos a los alumnos y sus familias en el desarrollo de habilidades que pueden aplicar tanto en la Fundación como en casa.
4 hábitos que fortalecen la autonomía
- Rutina fija
Mantener rutinas ayuda a saber qué viene después y brinda mayor seguridad. - Apoyos visuales
Una imagen, un objeto o una señal pueden facilitar la comprensión y hacer que una actividad sea más sencilla de realizar. - El mínimo apoyo necesario
Acompañar no significa hacerlo todo por ellos. Dar únicamente el apoyo que necesitan permite que desarrollen sus propias capacidades. - Repetir sin apurar
Cada persona tiene su propio ritmo de aprendizaje. Repetir una actividad con paciencia ayuda a convertirla poco a poco en un hábito.
La autonomía no se enseña de un día para otro. Se construye con paciencia, constancia y oportunidades para intentar, aprender y hacerlo por sí mismos.
Y algo muy importante: la familia también es parte de este proceso, porque estos hábitos continúan en casa y ayudan a que cada aprendizaje tenga un impacto en la vida diaria.