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Desarrollo Pleno en la Adultez

A principios del siglo XX, la esperanza de vida de una persona con síndrome de Down era de apenas 9 años. Hoy, gracias a los avances médicos, educativos y sociales, supera los 60 años. Este cambio refleja un mayor conocimiento, atención y compromiso con su desarrollo integral. Las investigaciones demuestran que, con estimulación temprana y oportunidades para participar activamente en la sociedad, las personas con síndrome de Down pueden desarrollar habilidades intelectuales, sociales y emocionales que fortalecen su autonomía y autoestima. 

El programa promueve la inclusión social y laboral, creando espacios para fortalecer las relaciones interpersonales, disfrutar de actividades de ocio y tiempo libre, y acceder a oportunidades laborales contribuyendo así a una adultez plena, con calidad y dignidad.

Desarrollar las habilidades académicas funcionales, sociales y de autonomía de la infancia que le permitan incluirse exitosamente en diversos ambientes.

Objetivos específicos

Descripción del programa

Es un programa creado para personas con síndrome de Down, mayores de 22 años que tengan las destrezas y habilidades sociales, emocionales y de comunicación necesarias que les permitan desenvolverse con autonomía e independencia. Tiene como propósito que la persona con síndrome de Down: sea más independiente y autónoma, conserve y mantenga las habilidades y destrezas que ha adquirido en su vida, participe y contribuya como cualquier otro ciudadano de una manera productiva en la sociedad, sea un adulto pleno, con oportunidades y responsabilidades de acuerdo a sus capacidades. El programa de Desarrollo pleno en la Adultez cuenta con algunas rutas de oportunidad a las que puede acceder el joven adulto según sus características. A continuación, se describen las mismas:

TALLER PROTEGIDO: Se entiende por Taller protegido aquel lugar donde se desarrollan habilidades laborales, pero en condiciones especiales y cuentan con la presencia constante de educadores especiales que supervisan las labores de los trabajadores. 

Los jóvenes con síndrome de Down trabajan en los talleres de panadería, conservas, multiservicios, car wash, carpintería y horticultura. Ha sido creado para poder dar oportunidad a adultos con Síndrome de Down de tener un trabajo y obtener una bonificación por el trabajo realizado. En los talleres protegidos ingresan todos los jóvenes adultos que se han capacitado y están listos para empezar en el área laboral del Programa VICA, participan en este los alumnos que, por alguna situación familiar, su baja habilidad, su situación económica, poca independencia o el impedimento para poder transportarse de un lugar a otro, se ven imposibilitados para poder trabajar en una empresa ordinaria.

VIDA ADULTA

La Fundación Margarita Tejada impulsa el Programa de VIDA ADULTA, convencida de que mantenerse ocupados, útiles y conectados con su entorno favorece una vida más larga y saludable. Este programa busca que los adultos con síndrome de Down continúen desarrollando sus habilidades, participen en espacios sociales y aporten con entusiasmo a la comunidad, retrasando así los efectos del envejecimiento. Las personas adultas con síndrome de Down experimentan un envejecimiento más temprano, entre 10 y 20 años antes que la población general. Por ello, es fundamental promover una vida activa, significativa y socialmente integrada en esta etapa.

Tiene como objetivo: Atender las diferentes necesidades de las personas con Síndrome de Down en la Etapa de la Adultez y Vejez que les permita tener un desarrollo integral, ofrecer herramientas en el área afectiva para que puedan desenvolverse de manera adecuada en los diferentes ambientes, mantener y conservar las habilidades y destrezas que durante años han adquirido, acompañar a los familiares para que puedan atender las necesidades que se presenten en esta etapa de la vida.